jueves, 7 de mayo de 2009

Inspiración

Hace un tiempo oí que -quien menos pide ayuda; es quien más la necesita-.
Y me doy cuenta que ese principio se aplica a todo. Cuando menos estudio es cuando peor califico. Cuando menos me atrevo, es cuando más necesito. Cuando menos medito, es cuando más bien me haría.
He tenido demasiadas presiones ultimamente...mi salud no ha ido bien, mi "juego" no ha ido bien, la maestría no ha ido bien.
Así que rompiendo esa inercia he hecho un alto, un stop, un respiro.

Si alguna vez necesitan un respiro...¡¡¡ tómenlo, es lo que nos mantiene con vida!!!

Dejo un video que antes me ha dado ánimos...

miércoles, 4 de marzo de 2009

Sabes que es gachí?


Ahora estoy leyendo Trópico de Cáncer, un clásico de Henry Miller. Existe un personaje sinvergüenza, un americano que vive en París y se queja de todo.
Copio aquí algunas de sus líneas que son, para mi, totalmente de –player-:

—Sólo una gachí rica puede salvarme ahora —dice, con aspecto de fastidio absoluto—. Acaba uno cansándose de perseguir a tías nuevas sin cesar. Llega a ser algo maquinal. Lo malo es que no puedo enamorarme, ¿sabes? Soy demasiado egoísta. Las mujeres sólo me ayudan a soñar, y nada más. Es un vicio, como la bebida o el opio. Tengo que tirarme una nueva cada día; si no, me pongo enfermo. Pienso demasiado. A veces me sorprende lo rápido que lo consigo... y lo poco que significa. Lo hago automáticamente. A veces no estoy pensando en una mujer lo más mínimo, pero de repente noto que una mujer me está mirando y entonces, ¡zas!, vuelta a empezar. Antes de darme cuenta de lo que estoy haciendo, ya la tengo aquí arriba en la habitación. Ni siquiera recuerdo lo que les digo. Las subo aquí, les doy unos azotitos en el culo, y antes de saber de qué se trata, se ha acabado. Es como un sueño... ¿Entiendes lo que quiero decir?


—Oye —dice—, ¿conoces por casualidad a una tía que se llama Norma? Anda todo el día por el Dôme. Creo que es tortillera. Ayer la tuve aquí y le estuve haciendo cosquillas en el culo. No me dejó hacer nada. La tuve en la cama... hasta le quité las bragas... y después me dio asco. ¡Dios! Ya no puedo soportar eso de tener que forcejear así. No vale la pena. O tragan o no tragan: es absurdo perder el tiempo luchando con ellas. Mientras forcejeas con una mala puta como ésa, puede haber una docena de tías en la
terrasse
muertas de ganas de que se las cepillen. Es la pura verdad. Todas vienen aquí para que se las tiren. Creen que aquí todo es vicio... ¡
las muy cretinas!
Algunas de esas maestras procedentes del Oeste, de verdad que son vírgenes... ¡En serio! Se pasan el día con el culo pegado a la silla pensando en eso. No necesitas trabajarlas demasiado. Se mueren de ganas. El otro día me ligué a una mujer casada que me dijo que hacía seis meses que no follaba. ¿Te imaginas? ¡Dios, qué cachonda estaba! Creía que me iba a arrancar la picha. Y no paraba de gemir. «¿Y tú? ¿Y tú?» No dejaba de repetirlo, como si estuviera chiflada. ¿Y sabes lo que quería, la muy puta? Quería venir a vivir aquí. ¡Tú fíjate! Me preguntaba si la amaba..., y yo ni siquiera sabía cómo se llamaba. Nunca sé cómo se llaman... No quiero saberlo. ¡Las casadas! ¡Dios! Si vieras todas las tías casadas que traigo aquí, perderías para siempre las ilusiones. Son peores que las vírgenes, las casadas. No esperan a que tomes la iniciativa: te la sacan ellas mismas. Y luego hablan de amor. Es repugnante. ¡Te aseguro que estoy empezando a odiar a las tías!


Gachí...es una mujer joven...¡¡¡Vivan las gachís!!!

miércoles, 11 de febrero de 2009

Viaje






Porque la vida es un viaje...

jueves, 5 de febrero de 2009

Wine

Aprovechando que estoy en una de las pocas regiones vitivinícolas de México, me ha dado por siempre tener algún vinito en casa, algo de jamon serrano o salami, pan y queso...y nada para acompañar una distinguida (pero frugal) cena que una canción del disco "Music from wine lands" de la disquera Putumayo.



Se trata de Gianmaria testa, con la canción "Dentro la tasca di un qualunque mattino" cuya letra (según mi mal entendimiento de la lengua italiana), es un poema y más con su voz.

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Dentro la tasca di un qualunque mattino
dentro la tasca ti porterei
nel fazzoletto di cotone e profumo
nel fazzoletto ti nasconderei
dentro la tasca di un qualunque mattino
dentro la tasca ti nasconderei
e con la mano, che non vede nessuno,
e con la mano ti accarezzerei

salirà il sole del mezzogiorno
passerà alto sopra di noi
fino alla tasca del pomeriggio
ti porto ancora
se ancora mi vuoi

salirà il sole del mezzogiorno
e passerà alto, molto sopra di noi,
fino alla tasca del pomeriggio
dall'altra tasca ti porto
se vuoi

dentro la tasca di un qualunque mattino
dentro la tasca ti porterei
nel fazzoletto di cotone e profumo
nel fazzoletto ti nasconderei

dentro la tasca di un qualunque mattino
dentro la tasca ti nasconderei
e con la mano, che non vede nessuno,
e con la mano ti accarezzerei
e con la mano, che non vede nessuno,
con questa mano ti saluterei
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
Saludos

Las sorpresas









Como parte de mi nueva política de vida, tomo las cosas como van. Me presto a la sorpresa Así fue como pude ir a ver ballenas a Guerrero Negro, en Baja California Sur. Aquí las fotos:

jueves, 29 de enero de 2009

Isla mujeres

En la colección -Rumba Flamenco- de la disquera Putumayo, escuché esta canción.
Javier Ruibal la escribe, dice el, "dedicada a esa isla mexicana de la que estoy enamorado"... la verdad hasta dan ganas de ir...

La letra me atrapa, según yo bien escrita. La forma como describe a una mujer de sensualidad increible y la resignación con la que el narrador acepta que no puede poseer a la mujer; porque al fin y al cabo, nadie es dueño de nadie, y las mujeres que pasan por nuestras vidas, solo son momentos...y no queda más que recordar.
(e ir por la que sigue)

El video que sigue es la versión más aceptable que encontré en youtube...a mi me gusta más como suena el disco de Putumayo.





Subía el calor cuando pasaba por mi acera
todo el bulevar pudo quemarse en su candela
Hay una legión de sátiros y piratas
que de bar en bar le gritan: ¡guapa!

Me hago seguidor de sus andares de pantera
peregrino voy donde lo ordenen sus caderas
Qué me importa a mi si es un infierno la calle,
si por fin la llevo por el talle.

Oye mi bien, tú la reina de Isla Mujeres
y yo, si tú me quieres seré tu esclavo más fiel
Pobre de mí si de tu fuego me extravío
mi corazón de frío se olvidará de latir.

Sobre su perfil un sol de cobre se derrama
la rosa de abril desnuda en medio de la cama
se ha brindado a mí con un amor que desarma
nubla la razón y abrasa el alma.

Y era de esperar que yo esperara retenerla
pero todo el mar es poco mar para esa perla.
Arde el bulevar y al borde de la locura
no soy yo quien va de su cintura.


::::::::::::::::.
Saludos

lunes, 12 de enero de 2009

ESCUELA


Hoy un buen poéma del viejo León Felipe, cuando lo leí...ufff casi solté la lágrima:

__________________
Oí tocar a los grandes violinistas del mundo,
a los grandes "virtuosos".
Y me quedé maravillado.
¡Si yo tocase así!... ¡Como un "Virtuoso"!
Pero yo no tenía
escuela
ni disciplina
ni método...
Y sin estas tres virtudes
no se puede ser "Virtuoso".
Me entristecí.
Y me fui por el mundo a llorar mi desdicha.
Una día oí... en un lugar... no sé cuál...
"Sólo el virtuoso puede ver un día la cara de Dios".
Yo sé que la palabra "Virtuoso"
tiene un significado equívoco, anfibológico,
pero, de una o de otra manera, pensé,
yo no seré nunca un "Virtuoso"...
y me fui por el mundo a llorar mi desdicha.

Anduve... anduve... anduve...
descalzo muchas veces,
bajo la lluvia y sin albergue...
solitario.
Y también en el carro itinerario
más humilde de la farándula española.
Así recorrí España.
Vi entonces muchos cementerios,
y aprendí cómo se llora
en los distintos pueblos españoles.
Blasfemé.
Viví tres años en la cárcel…
no como prisionero político,
sino como delincuente vulgar...
Comí el rancho de castigo
con ladrones y grandes asesinos...
Crucé diversos países y continentes;
viajé en la bodega de los barcos,
les oí contar sus aventuras a los marineros
y su historia de hambre a los miserables emigrantes.
He dormido muchas noches, años, en el África Central,
allá, en el Golfo de Guinea,
en la desembocadura del Muni,
acordando el ritmo de mi sangre
con el golpe seco, monótono y tenaz
del tambor prehistórico africano
de tribus indomables.
He visto a un negro desnudo
recibir cien azotes con correas de plomo
por haber robado un viejo sombrero de copa
en la factoría del Holandés.
Vi parir a una mujer
y vi parir a una gata.
y parió mejor la gata;
vi morir a un asno
y vi morir a un capitán.
y el asno murió mejor que el capitán.
Y ese niño,
¿por qué ha llorado toda la noche ese niño?
No es un niño, es un mono —me dijeron.
Y todos se rieron de mí.
Yo fui a comprobarlo
y era un mono pequeño en efecto,
pero lloraba igual que un niño,
más desgarrada, más dolorosamente que todos los niños
que yo había oído llorar en el mundo.
El Sargento me explicó:
—Anoche en el bosque matamos al padre y a la madre,
y nos trajimos al monito.
¡Cómo lloraba el monito!
Estuve en una guerra sangrienta,
tal vez la más sangrienta de todas.
Viví en muchas ciudades bombardeadas,
caminé bajo bombas enemigas que me perseguían,
vi varios palacios derruidos, sepultando
entre sus escombros niños y mujeres inocentes.
Una noche conté cientos de cadáveres
buscando a un amigo muerto.
Viví en manicomios y hospitales.
Estuve en un leprosario
(junto al lago petrolífero y sofocante de Maracaibo),
me senté a la misma mesa que los leprosos.
Y un día me acordé del Cid
y les di la mano a todos,
sin guantelete,
no tenía otra cosa que darles.
He dormido sobre el estiércol de las cuadras,
en los bancos municipales
y he recostado mi cabeza en la soga de los mendigos.
Y esta llaga que llevo aquí escondida
—desde mozo, hace 60 años—,
que sangra, que supura, no se cierra
y no puedo enseñarla por pudor.
No es herida gloriosa de guerra...
¡Pero hay llagas redentoras!

Y una vez... alguien me llevó ciego
a un lugar de pesadilla.. .
de bicéfalos monstruos.
¿Alguien?...
¿o fue el veneno antiguo y poderoso de mi sangre
que está ahí, agazapado como un tigre,
se levanta a veces, deforma el Amor
y me deja sin defensa
en un mundo subyugante, satánico y angélico a la vez,
donde se pierde al fin la voluntad
y uno ya no puede decir quién quiere que venza,
si la luz o la sombra?
Sin embargo,
aquella vez vencieron y me salvaron los ángeles...
Pero yo no fui un soldado valiente.
¡Oh el amor, el amor...! ¡Qué formas toma a veces!
¿Por qué ha de ser así?
¿Por qué este veneno de la sangre está ahí siempre,
agazapado como un tigre, y no se va,
y a veces se levanta, y lucha...
y, ¡ay!, puede más que los ángeles?
Volví a blasfemar.
Y otra vez,
desesperado,
quise escaparme por la puerta maldita y condenada
y mi ángel de la guarda me tomó por los hombros
y me dijo severo: no es hora todavía...
hay que esperar.
Y esperé.
Y sufrí,
y lloré otra vez.
He visto llorar a mucha gente en el mundo
y he aprendido a llorar por mi cuenta.
El traje de las lágrimas
le he encontrado siempre cortado a mi medida.

Viví en Norteamérica seis años, buscando a Whitman,
y no lo encontré. Nadie le conocía.
Hoy tampoco le conocen.
¡Pobre Walt!, tu palabra "Democracy"
la ha pisoteado el Ku-Klux-Klan.
y "aquella guerra", ¡ay!,
la perdisteis los dos:
Lincoln y tú.

Llegué a México
montado en la cola de la Revolución.
Corría el año 23...
aquí planté mi choza,
aquí he vivido muchos años,
aquí he vivido,
he llorado,
he gritado,
he protestado
y me he llenado de asombro.
He presenciado monstruosidades y milagros:
aquí estaba cuando mataron a Trotsky
y cuando asesinaron a Villa,
cuando fusilaron a 40 generales juntos...
y aquí he visto a un indito,
a todo México
arrodillado llorando ante una flor.

He acompañado a la muerte muchas veces:
la vi a la cabecera de mi madre,
de mi compañera,
de amigos innumerables.
He sufrido y sufro el destierro...
Y soy hermano de todos los desterrados del mundo.

Tengo un amigo judío que estuvo en Auschwitz
y me ha enseñado las cicatrices del látigo alemán.
He estado en el infierno.
En un infierno
que Dante y Virgilio no soñaron siquiera.
Salí del infierno... y he rezado mucho después.
Me sepultaron vivo
y me escapé de la tumba.
He vivido largos años
y he llegado a la vejez
con un saco inmenso,
lleno de recuerdos,
de aventuras,
de cicatrices,
de úlceras incurables,
de dolores,
de lágrimas,
de cobardías y tragedias

y ahora... de repente,
a los 80 años
me doy cuenta de que sé tocar muy bien el violín...
que soy un "Virtuoso",
que puedo tocar en los grandes conciertos del mundo.
Me gusta haber llegado a la vejez
siendo un gran violinista... un "Virtuoso".
Pero... con esta definición
que oí cierta vez en un lugar... no sé cuál:
"Sólo el Virtuoso puede ver un día la cara de Dios".
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Un saludo a todos, y de corazón VIVAN TANTO COMO PUEDAN.
El mejor de los años.
Bye bye