
Hace una semanas fuí con unos amigos al centro de Tijuana, a los antros...entre tantas zonas pasamos por donde están "las paraditas", así se les llama aquí a la prostitutas.
Imagina sin-city, La calle Coahuila, en el centro de Tijuana. Son las tres de la mañana, dillers, paraditas, cadeneros, nos invitan a sus palacios y a sus placeres...
De pronto a lo lejos veo una morena de pelo corto y rubio, que vocifera, maldice escupe; viene en sentido contrario a nosotros, nos hacemos a un lado, pasa de frente, sus ofensas no nos consideran, ella sigue ofendiendo a taxistas y "paraditas".
Cuando su gabardina verde, su dentadura vacía y su olor a alcohol rancio pasan de largo, Beto, un ex-maestrante del colef me cuenta una historia...
Por la década de los 80s cuando tijuana era 200 veces más visitada, y 10 veces más segura, La Maguana era la vaddette, la "paradita", la bailarina exótica más preciada. Sus favores, su atención, eran peleadas por funcionarios, narcos, viajeros, ilegales.
Las otras "artistas" envidiaban su suerte. Así que idearon un plan.
Tentando su resistencia al alcohol, le invitaron a "pistear", al -jale-. Y así la drogaron, le dieron una combinación tal...que quedó en el viaje.
Ella, en su mundo sigue siendo la mítica Maguana...el cuerpo más deseado, en una ciudad famosa por sus excesos. En la realidad, es solo otra de tantas historias....